![]() |
|
Kick-Ass sólo se puede definir como una auténtica sorpresa que tendrá adeptos y detractores, pero por encima de todo eso queda una gran película de entretenimiento, dirigida únicamente al público adulto, donde la acción y el drama-cómico encuentran el equilibrio perfecto.
Adaptando el cómic de Mark Millar, la historia gira en torno a un estudiante de instituto seguidor de cómics que decide crear su propio personaje (Kick-Ass) para luchar contra el mal, y gracias a las tecnologías y a la casualidad se cruza con otros supuestos superhéroes (Big Daddy y Hit-Girl) que buscan vengarse de un mafioso local.
El británico Matthew Vaughn, que destacó con títulos como Layer Cake. Crimen organizado o Stardust, se arriesga con un film que comienza como si fuese una gamberra parodia juvenil sobre el mundo del cómic y sus fans, pero que con talento da paso a un trepidante y osado ejercicio sobre justicieros con máscara.
No le faltan altas y gratuitas dosis de violencia, pero debe entenderse como una ingeniosa propuesta que roza la provocación en una época en que las historia de superhéroes se han convertido sólo en una franquicia de hacer dinero, y donde se agradece una historia diferente, divertida y, sobre todo, perfectamente rematada con una impecable factura técnica.
Para completar un resultado redondo de una película que ganará con el tiempo, nada mejor que una más que atractiva banda sonora, y un reparto perfecto al que no le faltan estrellas, como un comedido Nicolas Cage o el cada vez más emergente y magnético Mark Strong (Sherlock Holmes), y donde sobre todo destacan aguantando todo el peso del film: Aaron Johnson (El mejor) y la niña Chloe Moretz (500 días juntos).
Noticias relacionadas:
Más sobre: Aaron Johnson, Blog Sesión Golfa, Chloe Moretz, Cine, críticas, Kick-Ass, Nicolas Cage












