Servidora esperaba auténtico macarrismo poligonero, del bueno, del que saldría de un hijo nacido entre Bea la legionaria y Paquirrín, pero todo se quedó en lugares comunes: morirse después de ver Ibiza (¡¿?!) o mientras conduces un Ferrari (si yo fuera Pere Navarro anotaba el nombre del pollo y le impedía acercarse siquiera al concesionario), tatuajes (“ya verá cuando esa estrella que lleva tatuada en el hombro se convierta en una medusa con los años”, le dijo a una concursanta Nacho Montes), piercings y mucho pelo de la dehesa. En fin, nada nuevo bajo el sol: son el fruto de 12 ediciones de un GH convertido en referente estético y moral. Aunque que se den cuenta de que hay que dejar de reivindicar el eructo como signo de autenticidad me hace no perder la esperanza en el ser humano.
Pero ¿para qué quieren estos muchachos las clases de buenos modales? ¿Para darle la mano a la dependienta del Berska? ¿Para comerse con cuchillo y tenedor una Burguer Cangreburguer? (si Calamardo les deja entrar, claro, que mi Calamardi es muy suyo). ¿Para hacer una exégesis del último discurso de Zapatero mientras bailan reggaeton? Menos mal que el profesor José Liberto López de la Franca, jefe de la Casa de Su Alteza Real el Infante de España don Leandro Alfonso de Borbón (doble ¡¡¿¿??!!), les ha enseñado a hacer una reverencia delante de los Reyes, porque es cuestión de tiempo y de un infarto de Jaime Peñafiel que Felipe y Letizia, en su política de acercamiento al pueblo, acaben recibiéndolos en Zarzuela. O que el premio sea convertirse en novio/a de los pequeños de la Casa Real sueca, a los que les va mucho el mundo choni. Al final esto es Princesa por sorpresa 3.
Pero la verdadera gracia podría estar en hacerles un seguimiento cuando acabe el programa y vuelvan a sus lugares de origen: después de pasarse media vida intentando ser los más chulos del barrio les lloverán collejas a cascoporro cuando se desmarquen con un “Jessi, mona, ¿me pasas el calimocho, por favor? Graciassss”, o con un “Ay, querida, me encanta como te sienta ese petit robe noire de Tony Modas”. Ahí sí que hay espectáculo.
Echo de menos entre el profesorado a auténticos expertos en la materia: Nacho Montes les enseña dicción, cuando ahí debería estar Tamara Falcó. Un “¿sabesss?” bien dicho o colocar un “estupendo, todo fenomenal” cuando te están preguntando si es cierto que has empotrado el mini contra un VIPS requiere años de experiencia. Y una master class de Nati Abascal enseñando cómo hablar sin mover la boca después de hacerte un lifting para que no te tiren los puntos sería la guinda.
Y de la suerte que tenemos los cartageneros, qué me dicen. Cada poco tiempo aparece un excelso representante de nuestra tierra y nos da prestigio donde quiera que va: Federico Trillo, Chiqui GH y, ahora, Pepe (reapellidado como Complementos por Nacho Montes). Creo que es la primera vez que hubiéramos preferido que junto a su nombre apareciera Murcia en lugar de Cartagena. Eso sí, nuestro Pepe le dio la primera en la frente al profesor Montes, porque si la elegancia consiste en ir adecuadamente vestido en función de la ocasión, Nacho Montes se columpió. Apareció en la playa del ZM creyéndose que estaba en Venecia contemplando a Tadzio, ataviado con una chaqueta azul marino a rayas y pantalones rojos, mientras que Pepe Complementos, mostrando su pecho depilado y sus gafas de sol tamaño Isabel Pantoja se baja del avión y no ha dormido nada durante el vuelo, iba perfecto. Una lección más de saber estar y de WordPerfect desde el cantón.
De remate, en “Resistiré, ¿vale?” (la versión actualizada de “La Clave”), grupo de expertos debatiendo: Bea la Legionaria, Amor, Kiko Hernández, Josie (¿por qué no está Josie como profesor?; aún recuerdo sus frases maravillosas en Supermodelo -”hay que rebuscar en la charity”-), Jimmy Jiménez Arnau y Bienvenida Pérez como Special Guest Star, que se apresura a levantarse y a saludar a Lomana estrechándole la mano y no con dos besos, que ella tiene una exquisita educación británica, mientras le suelta que ya era hora de que una mujer como ella hiciera algo por la juventud de este país.
En fin, que nos vamos a pasar todo el verano con esta panda. Ahora sólo tenemos que esperar a que vayan saliendo y nos cuenten en el Interviú todo lo que han aprendido mientras se tapan el mismísimo con la Perla Peregrina. Todo finísimo, oiga.
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Para poligoneros de los que se sirve esta web en publicidad. Asi que menos lobos caperucita!!
esta genial
ola bueno el programa esta mui bien me parece muy interesante ademas lo del protocolo jose liberto lopez de la franca es genial muchos besos a jose liberto
Yo no he visto ni un programa de estos. Estoy viéndolo porque sale Pepe, del que soy pariente. Y no es de Cartagena, es de Murcia.No se porqué ponen que es cartagenero.
La verdad es que el programa me decepcionó. No creo que sirva ni siquiera para divertirse un rato, aunque pensándolo bien, si sirve de estimulo para nuevos magnificos post firmado por usted, Doña Rosa, sea bienvenido.
A ver si nos hacen caso, Leonardo. Gracias por comentar.
Yo no he podido ver el programa, pero la idea que han tenido me ha hecho mucha gracia y me ha dado mucha curiosidad.
Es cierto que llevamos viendo poligoneros en Tele5 desde hace más de una década. No sé si más en GH o en Mujeres y hombres…
Así que Las joyas de la corona me parecía un buen golpe de atención para todos.
Sobre lo que has dicho de que lo interesante sería que les hicieran un seguimiento del “después” en sus barrios… OJALA!!! eso si que sería el verdadero reality interesante!