La llamada “prueba de discreción”, que ha permitido al gobierno del Reino Unido rechazar peticiones de asilo de gays y lesbianas oriundos de países donde la homosexualidad no es aceptada e incluso es ilegal, fue considerada por la Corte Suprema británica como una violación a los derechos humanos
Londres.- El máximo tribunal falló a favor de dos gays, uno de Irán y otro de Camerún, cuya solicitud de asilo en el Reino Unido fue previamente denegada.
Esta negativa había sido aceptada por cortes menores que consideraron que los hombres podían evitar ser castigados en sus respectivos países por su tendencia sexual si la mantenía en secreto.
La “prueba de discreción”, en vigencia desde 2006, ha sido criticada por distintas organizaciones británicas, grupos de abogados de inmigrantes y, recientemente, por el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
“Consideramos que la condición o la sugerencia de que los individuos deben actuar con discreción está poniendo de cabeza la convención para los refugiados”, dijo Alexandra McDowell, portavoz de ACNUR en Londres, quien agregó que se debe tratar a quienes solicitan asilo por su tendencia sexual de la misma forma que a quienes lo hacen por sus ideas políticas o su religión.
Los actos homosexuales en Irán son castigados con la muerte. Mientras que, en Camerún, un gay o una lesbiana puede ser penado con hasta tres años de cárcel.
La organización Stonewall acusó al gobierno británico de rechazar en primera fase el 98% de los pedidos de asilo de estas personas.
Al respecto, las autoridades de Londres aseguraron que existe un compromiso para poner fin a la eliminación de solicitudes de gays y de lesbianas que se enfrentan a un “riesgo probado de encarcelamiento, tortura o ejecución” en sus respectivos países.
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