Siempre me han sorprendido los disgustos que se llevan algunas mujeres cuando se enteran de que alguien es gay. Mi suegra, que ha perdonado a Jesús Vázquez por ser del Ferrol como ella, no digiere lo de Jordi González. “Es que no lo pareciera, ¿eh? Con lo buen chico que fuera. Y lo serio. Y no fuera amanerado ni nada”. Por lo visto, mi suegra piensa que Jordi debería presentar “La Noria” en calzoncillo de cuero y plumas (aunque como está Tele 5, yo no lo descartaría). Como el disgusto que se llevó mi madre cuando se enteró de lo de Rock Hudson.

¿En serio mi madre pensaba que tenía alguna posibilidad de levantarle 300.000 pelas a mi padre, escaparse una noche de luna llena, coger un taxi hasta el aeropuerto más cercano (30 Kms.), pillar un vuelo San Javier-Madrid, desde allí otro hasta Los Ángeles, coger otro taxi, llegar a los estudios de la Metro, camelarse al guardia para que la dejara pasar, camelarse al otro guardia de la entrada al set de rodaje, interrumpir el rodaje, encontrarse con Mr. Hudson, pegarle un empujón a Doris Day, plantarle un morreo que lo dejara sin respiración y hacer el viaje de vuelta? Y todo esto sin hablar inglés. O lo que es lo mismo: ¿qué más te da que Hudson o Vázquez (Jesús) sean gays si no tienes ni la más mínima posibilidad de enrollarte con ellos aun siendo heteros?
Deduzco que estas mujeres que tienen que soñar con todo clarito y bien clarito serán partidarias de hacerle a los tíos el test de Kevin Cline en In & Out o el de mi amigo Humberto, aunque sería harto complicado encontrar las preguntas adecuadas, porque los gays tienen que estar hasta la peineta de que los metan a todos en el mismo saco (igual que nos pasa a las mujeres, por cierto). Además, seguro que habría algún falso positivo, porque si un hombre heterosexual contesta correctamente a la pregunta:
¿Cuándo puede llevarse pamela a una boda?
a) Por la mañana
b) Por la mañana y a primeras horas de la tarde (para protegerse del sol)
c) En cualquier momento,
definitivamente será gay a los ojos del mundo aunque el tipo sea un machote. Pero ¿y si la falla un gay? ¿Eres menos gay si no te gusta Lady Gaga, si no adoras a la Lomana, si no lees a Kavafis, si no te gusta Fassbinder, si odiasEurovisión, si no distingues un engaste pavé de otro en chatón? ¿Puedes ser gay y oír “El Larguero”? ¿Todos los hombres -gays- son iguales? Repasemos algunos estereotipos:
- LOS GAYS TIENEN UNA SENSIBILIDAD ESPECIAL: personalmente, creo que la tienen exactamente en el mismo sitio que los heterosexuales. Sí, ahí.
- LOS GAYS SON EL GRUPO SOCIAL CON MAYOR PODER ADQUISITIVO: esto no lo digan muy fuerte delante de los que conozco o no verán otro amanecer.
- LOS GAYS SE PREOCUPAN POR SU ASPECTO FÍSICO: si la chistorra es considerada como alimento macrobiótico, sí.
- LOS GAYS ADORAN A SUS MADRES: como Jaime Ostos Jr., supongo.
O lo que es lo mismo: si usted, lector gay desconocido, no sufre un constante síndrome de Stendhal, es pobre como las ratas, tiene una maravillosa barriga cervecera, no viste como una poligonera arreglá y aborrece a su castradora madre, no se preocupe: puede continuar siendo gay. Incluso puede ser cristiano y homosexual, como le cantaba José Ángel a su madre. Lo cierto es que la única incompatibilidad que encuentro es la de ser gay y trabajar en Intereconomía, pero qué sé yo. Eso sí, hay una pregunta que todos/as contestaremos/as afirmativamente en un supuesto test, seamos lo que seamos: ¿Le pone Hugh Jackman? Perdónenme, pero estoy todavía bajo el impacto visual de X-Men Orígenes: Lobezno. O Wolverine; díganlo en inglés un momento, paladeando el final… verán como se les hace la boca agua. Lo voto como icono LGTB (Le Gusta a Todo Bicho). Hum, ahora que lo pienso… Hugh Jackman no será gay, ¿verdad?
En cualquier caso, hagan un out & out de su casa y salgan a pegars
e una juerga el día del Orgullo, que cualquier excusa es buena: en Cartagena este año se celebró por primera vez. Y les aseguro que las ganas de fiesta son algo común a todos los estereotipos, incluido el mío (madre de familia con pretensiones de columnista de periódico de provincias), por lo que angelotes, marineros, monjas, magos y servidora nos lo pasamos de maravilla. Mucho mejor que una procesión, dónde va a parar (por cierto, no hemos hablado del estereotipo del capillitas. Lo dejamos para otra ocasión). Feliz Orgullo.
P.D.: ¡Qué guasa tiene Alberto de Mónaco, que anuncia su boda la semana antes del Orgullo! Luego dicen que si la abuela fuma.
Noticias relacionadas:
Más sobre: Blog La Noche en Rosa, Rosa Palo














Hola, GranCan. ¿Cuál es tu blog que me pase por allí a tomar un café?
Yo odio a Lady Gaga y me encantan las barriguitas cerveceras! creo que juego a huir del cliché gay?? bah, si en Madrid hay mil clichés, eso es lo bueno, variedad!!
Un saludo vecina de blog ;o)
Sí, hijo, sí, mi vida es de lo más tradicional (lo cual es muy bueno para el cutis, le advierto, porque salgo dos días seguidos y parezco Morticia) pero a través del blog me desmeleno un poco, que tambíén me hace falta. Muchísimas gracias por comentar, Luis.
Que bueno es que haya gente como tu, con una vida tradicional, pero con una sensibilidad especial hacia aquellos colectivos, que a pesar de todo seguimos siendo unos incomprendidos, y a demás, ¡pero que gracia tienes, nena!