Los cada vez más apoyos sociales al colectivo LGTB o la derogación de la ley “Don’t ask, don’t tell” son pasos hacia adelante en la igualdad y equiparación de derechos en la primera potencia mundial.
Las noticias que han llegado en las últimas semanas del otro lado del Atlántico son muy significativas y hacen pensar en los cambios que se están produciendo en la sociedad americana en torno al colectivo LGTB. Los casos que están saliendo a la luz de suicidios de adolescentes están removiendo conciencias y que se movilice buena parte de la sociedad. El pasado miércoles se convocó desde diversas redes sociales, como Facebook, a más de 1,5 millones de personas comprometidas con el Spirit Day para vestir con una prenda morada en contra del acoso que sufren los adolescentes homosexuales. Diferentes personalidades del mundo de la televisión apoyaron esta movilización, como el presentador Tim Gunn.
Otro periodista, Dan Savage inició la campaña “It`s get better” en septiembre, que está sumando gran número de apoyos, incluso de dirigentes políticos, como Hillary Clinton. La secretaria de Estado emitió un vídeo en apoyo a la juventud LGTB, sumándose a esta campaña de internet. La ex primera dama lleva tiempo defendiendo la igualdad de derechos del colectivo, como en el caso del matrimonio. Posteriormente, el mismo presidente Obama también ha hecho lo propio este viernes, en un mensaje televisado desde la Casa Blanca, afirmando que los adolescentes gays “no están solos”.
Aunque ante estas cada vez más numerosas y destacadas muestras de apoyo, parece lógico pensar si realmente las cosas van a cambiar y cuándo. Si hasta el propio presidente de la nación realiza estas manifestaciones, qué está frenando los cambios, al menos normativos, en la legislación estadounidense. En poco más de 1 semana habrá elecciones legislativas, y demócratas y republicanos toman posiciones. ¿Las declaraciones de la administración Obama son sólo puro electoralismo? Desde el partido republicano se está incluso fomentando un discurso anti gay, con declaraciones de diversos candidatos abiertamente homófobas. ¿Qué ocurrirá si, según los sondeos, los republicanos obtienen la mayoría en el Senado y la Cámara de Representantes?
El votante gay es mayoritariamente demócrata, pero ha crecido el desencanto en el colectivo hacia la administración Obama, por lo que parte del voto gay puede darle la espalda. ¿Por qué ha ocurrido esto? Principalmente parece que la actitud del gobierno respecto a la ley “Don’y ask, Don’t tell” ha hecho sentir al colectivo LGTB engañado. La administración Obama prometió derogar esta ley, pero no lo ha hecho. Finalmente ha tenido que ser un tribunal el que le diera carpetazo, aunque dicho dictamen ha sido apelado, por lo que no es firme. Es decir, hay que esperar. Este caso se asemeja a lo ocurrido en California con el matrimonio gay, vuelve a haber un embrollo legal entre instituciones, tribunales, apelaciones…, dejando un limbo legal en muchos casos. Tal vez haga falta más ambición y decisión política y dejarse de ambigüedades y cálculos electorales. Lo que se necesita es una ley federal que unifique derechos en todos los estados, pero no parece fácil. 
La política es el reflejo de una sociedad profundamente dividida, pero se está haciendo tambalear las rígidas mentalidades conservadoras de parte del electorado. El apoyo de famosos del mundo de la música, la televisión o el cine ayuda a la causa gay, pero puede nos ser suficiente. La visibilidad ha aumentado, pero también brotan los actos de intolerancia. La lucha continúa y en las próximas elecciones se escribirá un nuevo capítulo.
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