![]() |
|
Basada en las memorias de Jamie Reidy, Hard sell: The evolution of a Viagra salesman, la última película de Edward Zwick (Diamante de sangre) cuenta con la baza de partir de un material distinto y original que acaba perdiéndose en un guión demasiado flojo que hace de Amor y otras drogas un film que funciona sólo a ratos, y que únicamente se salva por el encanto que derrochan sus protagonistas.
Había varias opciones: podrían haberse centrado en los entresijos de las prácticas de las compañías farmacéuticas a través de la carrera ascendente de un visitador médico, o quizás decantarse por el lado romántico de la historia con una bonita historia sobre la implicación y el amor, en vez de eso los responsables del film eligen abarcar todo, dando como resultado una película irregular que baila entre la comedia y el drama que entusiasma a ratos y que se hace pesada en la mayor parte de su metraje.
Y es que Amor y otras drogas es un film atípico que termina rindiéndose a todos los estereotipos del género sin encontrar el equilibrio necesario que pide la historia, quizás porque la trama se pierde en ocasiones entre personajes secundarios que no terminan de aportar nada, o porque el director de títulos como El último samurai o Leyendas de pasión se enfrenta a un género bastante diferente a lo que suele hacer.
Algo no termina de funcionar en su planteamiento, el guión es muy flojo, y si el resultado no es peor es por el carisma de su pareja protagonista: Jake Gyllenhaal (Brothers) saca partido de su personaje a pesar de su forzada evolución, aunque la auténtica estrella del film es Anne Hathaway (La boda de Rachel), actriz que sigue creciendo y sorprendiendo, y que realmente está encantadora en el film.
Noticias relacionadas:
Más sobre: Amor y otras drogas, Anne Hathaway, Blog Sesión Golfa, Cine, críticas, Jake Gyllenhaal














tnxxxx great post
Que guapa está esta chica, y presentará los Oscars, guay http://bit.ly/hTb52P