![]() |
|
Te Amaba. Me enamoré la primera vez que te vi.… el noviazgo fue muy largo, recuerdo tus líneas redondeadas, tu palidez, también ese carácter, me parecías sensata a veces extravagante, ingeniosa, sociable, me contabas tantas historias, tan distintas.
Cada vez que te veía me enamoraba un poco más.
Pasaron los años y cambiaste tu estilo, dejaste la palidez y te pasaste al color… Te vestías de todos los colores, a mí me apasionabas, siempre estabas ahí, siempre que te necesitaba, me dabas calor, compañía… No podía dejar de mirarte, de escucharte.
A veces me hacías llorar, otras reír, recuerdo que incluso me hiciste cantar y bailar muchas veces.
Nuestro amor crecía cada vez mas. Con el paso de los años te fuiste estilizando. Cada día más elegante.
Recuerdo aquel día, el día de nuestra boda. Fue algo muy íntimo, muy poco formal, pero para mi fue algo tan importante y emocionante. Por dentro estalle de alegría.
Entraba en ti todos los días, te miraba y mi boca esbozaba una sonrisa. Era feliz.
Nuestro matrimonio duró unos 16 años, para algunos una eternidad.
En ese tiempo, me dio la sensación de que te multiplicabas, cambiabas de color con mucha facilidad, te volviste chabacana, insultona, a veces volvías a hacerme reír y disfrutar, pero cada vez menos. Supongo que la ilusión se escapaba lentamente con el paso de los años.
Yo sentía que nos alejábamos, no te fui infiel, tampoco te pregunte si tu me lo fuiste, supongo simplemente que se nos terminó el amor.
Los últimos años ya no te miraba a la cara, me causabas indiferencia, no me llamabas la atención. Nos divorciamos hace un año, en aquel frío despacho, curiosamente, no lloramos ninguno de los dos, yo estampe la firma, tú ya lo tenías todo firmado.
Aquel día fue el ultimo día que entré en ti.
Volví a mirarte a la cara, tu ya no me mirabas, era como si no hubiésemos compartido un largo periodo de nuestra vida. Cuanto daño me hiciste en el final de nuestra etapa. ¡Cuanto daño! Supongo que pasé del amor al odio… o tal vez no. Tal vez del amor a la indiferencia.
Espero que me recuerdes, porque sigues presente cuando llego a casa, en los bares, incluso en una estación…
Adiós cariño, adiós, Televisión.
Tú puedes participar en la nueva sección ‘Del amor… al odio’ (o viceversa). Envíanos tus cartas a info@estanochegay.com y publicaremos las mejores con tu firma.
Noticias relacionadas:
Más sobre: Del amor al odio, Opinión, Televisión














Simplemente genial…