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Turismo gayfriendly: de
excepción a atractivo mercado
La importancia del segmento gay en el mundo del turismo
continúa creciendo, lo que genera productos y políticas
de promoción específicas para repartirse una clientela
de alto poder adquisitivo, exigente y con grandes
perspectivas de futuro. Se trata de un segmento
turístico con una importancia creciente y que disfruta,
cada vez más, de una oferta especializada por parte de
instituciones y compañías turísticas
Madrid.-
Pero, ¿qué es ser gayfriendly? Esta ‘etiqueta’
identifica destinos y establecimientos en los que
este tipo de viajero se siente cómodo, plenamente de
vacaciones, como el resto de turistas, aunque
lógicamente eso provoca unas necesidades especiales que,
más allá del equipamiento específico por ejemplo de
salud, belleza, deporte, etc. ha de ofrecer amplias
dosis de libertad y respeto. Ahora bien, esto no
quiere decir que se trate de destinos exclusivamente
para homosexuales, puesto que se caería en lo que se
combate, en discriminación y falta de tolerancia.
Por supuesto, el turismo es un negocio y, según algunas
organizaciones como GLSEN’s, que realizan estudios
específicos, el homosexual gasta al año en el mundo
alrededor de 700.000 millones de dólares. En España,
según Grupo Shangay, esta cifra ronda los 3.300 millones
de euros para una población de aproximadamente tres
millones de personas.
Ante la importancia de estas cifras es lógico que las
empresas muevan ficha a la hora de tratar de captar esta
clientela que, además, se ca racteriza
en términos generales por un alto poder adquisitivo,
una gran inversión en ocio, salud (spas, tratamientos de
belleza…), moda (destinos de shopping), cultura, etc.
Lo que empezó con la creación de empresas especializadas
ha dado lugar a la progresiva adaptación de las
grandes marcas. Dos específicas son Axel Hoteles,
con negocio a ambos lados del Atlántico, o Attitude
Hotels. No obstante, ‘generalistas’ como la aerolínea
SAS (con apartado específico en su web) o Halcón
Viajes, con portal propio, así como Viajes El
Corte Inglés, ejemplifican la apuesta por este tipo
de público.
Lo mismo sucede con los destinos, ya que las
instituciones se han percatado del potencial del turismo
homosexual y han creado ya guías especializadas,
como Cataluña o Turismo de Madrid, o incluso clubes de
producto específicos, como Gran Canaria, o tarjetas
de fidelización como Buenos Aires. Por supuesto, las
‘mecas’ de estos viajeros son las que mejor se han
adaptado a la nueva realidad.

Pero, ¿cuáles son? En Estados Unidos: Nueva York,
Massachussets, Los Ángeles y, por supuesto, San
Francisco, aunque también es singular el caso de
Fort Lauderdale, en Florida, con más de 40 hoteles
especializados en turismo gay y 800.000 visitantes al
año. En América Latina las referencias son Río de
Janeiro y México DF, aunque sin duda, el
icono gay es Buenos Aires. Toronto en
Canadá y Sidney en Australia son otras opciones.
En Europa el turismo homosexual está más desarrollado en
las grandes capitales: Amsterdam, Milán,
Estocolmo, Barcelona (que celebró el año
pasado las olimpiadas gays), Madrid… Otros
destinos españoles son Gran Canaria (Maspalomas),
Ibiza o Sitges, donde el turismo
gayfriendly ha generado toda una industria
especializada.
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